Tomar la iniciativa en el trabajo. ¿Cómo y cuándo?.

En el mundo laboral, la iniciativa es una competencia que marca el rumbo de acciones concretas y supone adoptar una actitud proactiva anticipándose a una situación o problema. Tres son las características que destacaríamos de la iniciativa personal y que podremos reconocer o no en nosotros mismos.

1º Es una conducta auto-iniciada. Esto es simplemente que realicemos algo sin que se nos pida. Auto-iniciar un objetivo implica que uno mismo ha desarrollado la idea, pero también puede considerarse auto-iniciado cuando uno se encarga de una idea o proyecto que ya es conocido pero que nunca ha sido puesto en práctica.

2º Debe ser persistente, capaz de superar barreras. Es necesario que protejamos nuestros objetivos a pesar de que éstos no se consigan inmediatamente, es decir, ser persistentes a pesar de las barreras y dificultades que puedan ir surgiendo en nuestro puesto de trabajo.

3º Debe estar alineada con los objetivos de la organización. Es importante el apoyo que recibamos hacia nuestra iniciativa personal, en ocasiones, la iniciativa no es bien recibida por el supervisor inmediato, de ahí que una de las barreras a superar para tener conductas de iniciativa sea conseguir el apoyo de tus superiores.

Desde el otro punto de vista, el de las organizaciones, un concepto a explorar es el de Clima para  la Iniciativa refiriéndose a que el empleado se sienta capaz de mostrarse tal como es en el trabajo sin tener miedo a consecuencias negativas para su imagen, estatus o carrera, y sin temer a ser rechazado.

Si en tu empresa te sientes apoyado cuando tomas la iniciativa, te delegan ciertos tipos de tareas o te consideran para solucionar un problema es que pueden confiar en ti. ¡Pero, cuidado! Hay un aspecto negativo que debemos tener en cuenta y es que no todas las conductas que conllevan tomar la iniciativa son adecuadas para la organización.

 

Entonces, ¿Cómo y cuándo tomar la iniciativa en el trabajo?

  • Si tienes una adecuada formación para el puesto

Es razonable esperar que si la persona puede hacer frente a las demandas que la empresa exige, presentará menor nivel de estrés y por consiguiente mayor seguridad en sí mismo y satisfacción laboral, facilitando así la confianza para desarrollar la iniciativa. La pregunta clave es ¿tengo las suficientes habilidades para desempeñar adecuadamente la tarea?

 

  • Si estás adaptado a la cultura de la empresa

Es importante que en términos de adaptación haya un ajuste entre el empleado y la empresa. Tener relaciones adecuadas con nuestros compañeros y superiores, además de crear un buen ambiente de trabajo, conlleva que nos consideremos parte del equipo y tengamos mayor confianza para proponer nuestras ideas.

 

  • Si tienes claro tu rol dentro de la empresa

La experiencia de muchos empleados coincide en señalar la dificultad de lograr clarificar las funciones y responsabilidades que les son asignadas. Habitualmente en las empresas, existen ciertos márgenes de negociación sobre los requerimientos del rol asociado al puesto. Lo más adecuado es esforzarnos en contribuir a la empresa aportando nuestras expectativas, valores y habilidades a la vez que debemos asumir los límites de responsabilidad y las conductas apropiadas para nuestra posición.

 

  • Si quieres más responsabilidad.

Pensar en lo que nuestro superior necesita, proponiendo algún proyecto en el que puedas ayudar teniendo en cuenta la carga de trabajo actual y el tiempo necesario para llevarlo a cabo.

 

  • Si tienes mucha carga de trabajo.

Es probable que estés en el extremo contrario y tengas demasiada carga de trabajo que abordar, en este caso, también es posible tomar la iniciativa y proponer a tu superior un plan de acción que sea favorable para todos.

Finalmente, para las empresas el hecho de contar con empleados con iniciativa y que piensen en mejorar su trabajo, tanto en el presente como en el futuro, es una de las claves competitivas. Simplemente debemos conocer el límite para no sobrepasarlo y no llevar a cabo conductas que son contraproducentes para nuestro desarrollo laboral.