Consejos para afrontar una entrevista de trabajo

Las entrevistas de trabajo tienen una gran importancia en el proceso de selección, ya que hay ciertas características de los postulantes que sólo pueden ser evaluadas y certificadas a través de ellas.

Para empezar hay una idea que debes tener siempre en cuenta: si llegas a la fase de la entrevista es porque los reclutadores suponen que tienes las competencias necesarias para el puesto o que podrás adquirirlas fácilmente. En definitiva, querrán saber si tus valores, comportamiento y ética coinciden con los de la empresa.

Todos sabemos lo complicado que es prepararse para una entrevista, ya que hay factores que son difíciles de controlar y predecir, como los nervios, que el reclutador te realice una pregunta y no sepas qué contestar, entre otros.

Para ayudarte a planificar tu entrevista hemos recogido una serie de consejos que te serán útiles y te permitirán salir airoso de situaciones comprometidas.

 Antes de la entrevista

Antes de acudir a la entrevista de trabajo es recomendable que sigas los siguientes pasos para ir lo más preparado posible, ya que la improvisación te puede perjudicar:

  • Investiga sobre la empresa, el puesto y el entrevistador.
  • Revisa tu CV y redes sociales para comprobar si están actualizados. Si dispones de datos concretos sobre la empresa y el puesto retoca y adapta tu CV destacando la experiencia y habilidades que más encajan con lo que buscan.
  • Sigue el blog y redes sociales de la empresa.
  • Revisa tu trayectoria profesional y haz hincapié en aquellos trabajos que te interese destacar. En la entrevista nárralos en orden cronológico, de forma amena y coherente, utilizando el storytelling e introduciendo información más personal. Cita logros concretos, hechos y datos.

Consejo: apúntate las dudas que tengas sobre la empresa y, si encuentras el momento, pregúntalas. De esta forma mostrarás interés.

  • Prepara tu Elevator Pitch por si tienes la oportunidad de exponerlo. Se trata de un discurso de unos 2 minutos donde te presentas, destacas tu especialidad, fortalezas y lo que puedes aportar. Debes hacer mención a cómo solucionarías las necesidades de la empresa. En realidad se utiliza para llamar la atención y resultar convincente.
  • Redacta una lista de posibles preguntas “comprometidas” que te podrían realizar con sus correspondientes respuestas. Debes saber que es muy común que deseen averiguar cómo manejaste determinadas situaciones en el pasado, ya que la mejor manera de predecir tu comportamiento futuro es saber cómo te comportaste en el pasado. Para elaborar tus respuestas sírvete de los siguientes trucos:
    • El entrevistador quiere saber lo que hiciste tú. Emplea el “yo” en vez del “nosotros”.
    • No describas lo que harías, sino lo que hiciste en una situación real.
    • específico y evita generalizaciones.

Durante la entrevista

  • Aunque parezca obvio, es muy importante que descanses lo suficiente la noche anterior y que llegues puntual al lugar de la entrevista, ya que de lo contrario causarás una mala impresión.
  • Recuerda: saluda sonriente y con un apretón de manos para mostrar cordialidad, a no ser que la otra persona se disponga a darte dos besos.
  • Dirígete al entrevistador por su nombre para mostar interés. Si el seleccionador te tutea y es de tu edad o más joven lo lógico es que hagas lo mismo. Si no, por educación, trátale de usted.
  • Presta atención al lenguaje no verbal, es decir, a tu aspecto, expresión facial, lenguaje corporal y gestos:
    • Siéntate recto con los dos pies en el suelo.
    • Mantén una actitud corporal abierta y receptiva, manteniendo el contacto visual, sentándote erguido e inclinándote hacia el entrevistador.
    • No cruces los brazos y mantén en todo momento las manos visibles.
  • Escucha atentamente al entrevistador sin interrumpirle, ya que te puedes perder información relevante sobre qué es exactamente lo que buscan o lo que te están proponiendo.
  • Habla de manera clara y concisa, con un lenguaje sencillo y positivo, sin emplear monosílabos.
  • sincero y educado.
  • Si eres consciente de que has dado una respuesta inadecuada, intenta mantener la calma. Reconoce que no has dado la información que el entrevistador esperaba y pídele otra oportunidad. Si te quedas en blanco lo mejor es dejar que el entrevistador continúe y, si es posible, enviarle después un correo con la respuesta que te gustaría haber dado.

Para finalizar la entrevista

El final de la entrevista es tu última oportunidad de venderte, por lo que el entrevistador espera que dejes una buena impresión. Para lograrlo es recomendable que hagas lo siguiente:

  1. Menciona brevemente logros o habilidades relevantes que no hayan salido a relucir, pero sin extenderte demasiado.
  2. Agradece al entrevistador su tiempo.
  3. Haz hincapié en tu interés por el trabajo.

Recuerda: muéstrate seguro, positivo y empático.